domingo, 29 de agosto de 2010

La Matemática y los Viajes

Cuando estaba en la secundaria, mi curso favorito era por supuesto... la música. Pasaba horas en la sala de ensayo de mi colegio, aprendiendo todo lo que pudiese sobre la música y también varias instrumentos. Quería ser un trombonista clásico y me preparaba para ello. Pero, fue triste el darme cuenta que eso estaba muy fuera de mi alcance. Necesitaba un trombón de al menos mil billetes verdes y profesores particulares que cobraban en esta moneda para entrar al conservatorio por el que incluso se tiene que pagar.

Así que cuando mi papá me preguntó qué iba a hacer con mi vida, después de pensar un poco dije: bueno, estudiaré ingeniería de algo supongo. Mi papá muy entusiasmado me dijo que podía matricularme en el CEPRE-UNI en el segundo semestre de mi quinto de media.

Mientras estaba en este lugar vi desfilar varios profesores excelentes pero ninguno como el profesor de geometría: José Obregón. Un pata que es ingeniero eléctrico y que está enamorado de la geometría. Las clases maravillosas que nos daba terminaron por convencerme que lo mío no es la ingeniería sino la matemática, no podía pasar mi vida sin conocer las cosas maravillosas que allí existían. Vi que la dedución lógica de resultados era un manjar delicioso y difícil de olvidar. Así que cuando tuve que marcar mis opciones de ingreso, de las nueve que ofrecían en el CEPRE, sólo marqué la primera con la opción N2, es decir matemática.

A mi papá no le cayó muy bien la noticia, pese a que él es físico y además fue profesor de nuestra querida facultad. Me decía que en esta profesión iba a pasar muchas penurias como sus colegas que tienen que trabajar en varios lugares para tener una vida decorosa. Hasta me presentó unos cuantos. Mi papá tenía bastante razón y sabiduría en lo que decía, ahora lo sé aún más que en esa época. Necesitaba un argumento fuerte que lo convenciera de que esto era realmente lo mío. Mi papá viajó mucho gracias a su carrera y se podría decir que ese era su mayor orgullo académico. Entonces le dije: Papá, no te preocupes, yo no voy a ser alguien mediocre, yo voy a ser bueno y viajaré antes de que lo hicieras tú en tu época. Él se quedó perplejo y parece que la convicción con la que dije esas palabras ganó el respeto a mi decisión. Así que postulé a matemática, la agarré la segunda vez cuando puse en mis opciones: N2 y N1.

Pasó el tiempo y en quinto año pude sentir que cumplía la promesa que le hice a mi papá aquella vez: me fui becado a España dos meses en el Programa de Cooperación Universitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Cuando estaba en el avión recordé feliz eso que le había prometido a él.

Esta fue la primera vez que viajé fuera del país y fue debido a mis estudios. En ese viaje aprendí que gracias a nuestras carreras de ciencias es posible conocer el mundo, ganar becas y todo lo demás. Entendí que esos esfuerzos hechos en los primeros años de mi carrera aparentemente inútiles, como no salir, dedicarme a estudiar todos los días, evitar distracciones, etc. fueron realmente valiosos para conseguir eso.

Y luego volví a salir en otras ocasiones, en este caso ya fue por intermedio del IMCA. Fui becado a Brasil para hacer dos cursos de verano en el IMPA. Era la primera vez que veía un instituto matemático de nivel mundial y los monstruos que allí habitan. Después pude ir al Congreso Latinoamericano de Álgebra. como parte de un proyecto del CONCYTEC, que se realizó en Uruguay y su continuación en Argentina. Después obtuve una beca en el CONCYTEC para ir a estudiar a Francia.

Para todos estos viajes no tuve que poner ni un céntimo de mi bolsillo. Cuando uno es estudiante y ve que los estudios son complicados y que a veces hay sacrificios por hacer, uno no es capaz de saber las cosas que se pueden lograr en un futuro. Yo puedo decirles que si le ponen realmente muchas muchas ganas a esto, todo lo demás cae por su propio peso. Nuestra modesta casa de estudios es realmente un trampolín a muchas posibilidades de estudios. Y tampoco la magnitud de las notas pesa demasiado en esto sino la actividad que ustedes presenten. Hay muchas convocatorias que quedan desiertas simplemente porque no hay gente que postule, cada uno de nosotros que quiere acceder a alguna de éstas debe estar viendo estas posibilidades en cada embajada, en la oficina de la OCIC de la UNI encargada de difundir las becas (y que no lo hace con mucha eficiencia).

Así que gente, nunca piensen que el mundo está demasiado lejos de ustedes, ya estudiando aquí, poniéndole mucho empeño y el talento que ya poseen por el hecho de estar en nuestra querida facultad, llegarán a donde ustedes quieran. En ese repaso del curso, en eso de preguntar a los profesores, en eso de querer saber más de lo que se les imparte en la universidad, en ese tono que te perdiste por no dejar pasar una clase sin aprender, en ese examen para el cual estudiaste mucho, en todas estas cosas se encuentra tu boleto para salir al mundo a hacerlo tuyo.

Así que adelante, a ser mejores cada día que todo su esfuerzo tendrá su recompensa.

Hasta la próxima queridos amigos

viernes, 13 de agosto de 2010

¿De qué le sirve a la sociedad que nos dediquemos a las "ciencias puras"?

Antes de que alguien se ponga exquisito con eso de puro o aplicado, quiero aclarar que me refiero a estudiar ciencias con el simple fin de conocer más. Aquí ya no hablo de vocación de servicio ni de hacer patria. Simplemente de hacer ciencia por hambre de conocimientos visto desde el punto de vista social. ¿Cuál podría ser nuestro aporte a la sociedad?, ¿qué producimos?.

Esta pregunta casi filosófica es importante porque teniendo nosotros una respuesta clara podemos fundamentar ante los demás la importancia de apoyarnos o simplemente para sentirnos útiles ante los demás si nos cabe esa curiosidad. Y también creo que tiene importancia preguntarse esto al momento de pedir presupuestos y subvenciones ya que siempre aquellos que tienen actividades de cercanía más evidente a la generación de recursos querrán tenernos menos en cuenta. No debemos olvidar el nefasto episodio de nuestra historia científica donde se cerró el IMUNI que comenzaba a ser un instituto de matemática importante en Perú, que juntó a brillantes mentes e hizo que vinieran matemáticos extranjeros de talla mundial a dar cursos y seminarios como Laurent Schwartz,  padre de la teoría de distribuciones y ganador de la medalla Fields , Jean-Louis Koszul entre otros y en donde se formaron matemáticos de prestigio como se menciona en la página 6 de este enlace. Lamentablemente el oscurantismo de gente ajena al mundo científico hizo que se cerrara dicho instituto.

Un amigo médico me preguntó: ¿Y cuál es tu aporte a la comunidad estudiando esas cosas tan abstractas?. Lejos de querer atacarlo de alguna forma como hubieran hecho muchos diciendo que igual el arte o la filosofía no tiene que servir para algo para existir, quise entender su bien intencionada curiosidad y le respondí de la siguiente forma:
Por ejemplo, piensa en un biólogo citólogo (citología: estudio de las células). Esa persona conoce mucho mejor el tema que un médico de cualquier especialidad porque su objeto de estudio es ése y nadie podría ser el más indicado para impartir sus conocimientos a aquellos que los usarán de forma más directa y quizás aplicada a cosas más tangibles como el tratamiento de enfermedades. Él conoce a profundidad las interacciones entre las células y el porqué de muchas de ellas. Quizás él lo hace por el simple interés de conocer más pero ese conocimiento sirve de respaldo a aquellos que lo usarán en aplicaciones.

Y creo que entendió bien la idea. Alguien debía encargarse de cultivar cierto conocimiento para ser luego impartido entre los demás que probablemente sólo usen sus resultados mas no estén interesados en conocerlo en profundidad.

Lo mismo pasa en matemáticas, un experto en geometría está interesando en conocer más sobre el asunto por simple gusto personal e interés científico pero sus conocimientos impartidos entre matemáticos de otras especialidades hará que éstos se sirvan de éstos para sus propios intereses que pueden salir inclusive de la matemática como en física o en economía. A su vez, un geómetra podría encargarse de cursos más elementales con consciencia de qué temas será necesarios para ser usados en cursos posteriores.

Y ustedes, ¿qué le responderían al público en general que pregunta sobre la repercusión de su área de estudios en la sociedad en su conjunto?, ¿cómo sustentamos nuestra importancia como para que un país nos destine recursos?.

P.D: Pediré que sus respuestas sean al tema y si bien yo soy quien soy, invocaré a que no hagan referencias directas hacia mí sino quizás a todos aquellos que estén interesados en leer esto.

domingo, 1 de agosto de 2010

Ser un hombre de ciencia en Perú, ¿locura?

¿Será que inscribirse en las carreras de ciencias en el Perú es una locura?. Mmm pienso que locura para los que no ven en esto una posibilidad de sentirse realizado. Pero no seamos egoístas, intentemos explicar un poco nuestras posibles motivaciones.

Sé que muchos compañeros y colegas cayeron de casualidad aquí, entiendo su motivación para salir adelante y para aquellos que no puedan irse o no quieran también hay cosas para lograr.

Comenzaré hablando de las ventajas materiales. Para comenzar, si uno quiere sacarle provecho a un proyecto, uno tiene que tratar de ser lo mejor posible, no mejor que los demás sino siempre mejor que uno mismo cada día. Así que  no hablaremos mucho del destino de aquellos que no se esfuerzan verdaderamente. Si a uno le va aceptablemente bien en ciencias lo que es casi inmediato es que podrá salir del país a perfeccionarse. Pienso que eso es básico para alguien que quiera vivir de las ciencias, en la universidad uno no aprende cosas que necesariamente servirán, lo que uno debe poder conseguir es "aprender a aprender".

Las posibilidades afuera son muchas, si se aprendió inglés se puede ir a donde sea, países angloparlantes, Europa, Canadá, Japón, China, Rusia, etc. y si no tenemos en Latinoamérica y España alternativas interesanes. Quizás no lo sepas o quizás sí, pero en los países que están en desarrollo (incluyendo a los desarrollados) tratan de captar la mayor cantidad de cerebros para aumentar su capital humano. Y lo hacen ofreciendo becas y facilidades por montones a aquellos que destacan en sus respectivos países. Durante esas becas, se habitúan al país, a la cultura, a la gente y normalmente uno se pone a comparar con el país de origen y se da cuenta quizás que ya no podría volver a acostumbrarse a lo de antes. Quizás conozcan el amor por allá y todo eso. Los salarios que empiezan a ganar allá, las tantas facilidades para el trabajo científico hacen que cualquiera tenga ganas de quedarse a vivir gozando lo que más les gusta y ganando un dinero proporcional al trabajo que se realiza. Quizás empiece a sentir que él se lo ganó solo y que su país no invirtió ni un centavo en su progreso. Lo cual en cierta medida puede ser cierto. Algunos ya son unas eminencias en sus áreas y no sienten posible regresar al Perú para trabajar ya que sin los medios que poseen en los países donde están les es imposible mantener su nivel profesional. Con ellos nuestro país perdió mentes valiosas y sus países anfitriones ganaron un generador importante de riqueza como consecuencia del conocimiento.


Queda en cada uno, seguir su vida afuera o regresar. Ya vimos más o menos por qué quedarse afuera parece lo más "razonable".

Veamos qué podemos hacer si regresamos. Ya con el diploma bajo el brazo y la hoja de vida algo gordita, si lo que queremos es empezar una familia o comenzar una vida adulta podemos intentar ganar dinero, y eso es posible al corto plazo enseñando en una o varias universidades. En especial las privadas, porque allí pagan extraordinariamente bien con respecto a la universidad nacional y ocuparán apenas un pequeño porcentaje de esfuerzo académico, el esfuerzo es exigido en otras cosas. Puede que con esta jugada ya la vida esté resuelta, porque se puede amasar fortuna y tener las comodidades materiales para empezar a tener una familia o empezar a hacer un patrimonio. En pocas palabras la estabilidad laboral y económica tan ansiada en estos tiempos de desempleo y sub-empleo. Después de un tiempo, uno puede ponerse a pensar "¿y mis investigaciones?, ¿estoy cultivando lo que tanto me gustaba y que me esforcé tanto por aprender?, ¿me estoy olvidando de cosas de las que me jactaba de conocer bien?, ¿mis tantos estudios están sirviendo realmente para algo?".

Y aquí viene la alternativa más extraña para muchos, ¿regresar al Perú a hacer ciencia?. ¿Con qué y con quiénes? serían las primeras preguntas. En nuestro país no hay más que trabas, salario poco interesante, falta de valoración del trabajo científico, falta de políticas para el desarrollo de las ciencias, poca o ninguna infraestructura, poco aprecio a nuestro trabajo, falta de reconocimiento, etc. O sea si uno regresa a hacer ciencia en nuestro país, uno regresa para buscarse problemas y frustraciones que en donde estábamos no existen. Si uno quiere hacer ciencia en nuestro país necesita estar dispuesto a sacrificarse, incluso renunciar a la posibilidad de tener comodidades con tal de realizar esto para lo cual la vocación es lo indispensable. Si uno siente que puede ser útil y se siente bien contribuyendo al desarrollo de nuestro país, entonces es el indicado para intentar hacer ciencia en el Perú. Como no hay mucho de eso por aquí, se tiene la sagrada y privilegiada misión de ser uno de los pioneros en su área, comenzar una escuela científica desde casi cero. Tener la satisfacción de formar estudiantes que a más largo plazo continuarán la revolución que nosotros empezaremos. Ser el referente nacional de ese ímpetu progresista que sacará a nuestro país del subdesarrollo. Es una aventura en la cual nuestra creatividad y nuestra entereza emocional jugarán un rol importante.

Elige tú el camino y cualquiera que sea el que tomes, que tengas mucha suerte, pero si eliges el de venir a hacer ciencia en el Perú tendrás la admiración de tus alumnos y de aquellos que sabemos valorar ese esfuerzo que probablemente hagas tú en el silencio de tu propia realización personal.

Amar a tu país se puede hacer de dos formas: siendo el hincha que sufre y goza desde la tribuna con los goles de los jugadores de su equipo, que los pifea cuando juegan mal y hacen suyos los triunfos que ellos logran o ser uno de esos que están en la cancha dando lo mejor de sí aunque esos hinchas para los que juegan no los aprecien y más bien los desalienten. A nuestro país, los hinchas le sobran, pero en todos los terrenos y disciplinas nos faltan jugadores.

Hasta pronto estimados amigos.

domingo, 25 de julio de 2010

El extraño de pelo largo...

Para aquellos que creyeron suspicazmente que se trata de mí les digo que se equivocaron. Este profesor tiene una especie de personalidad legendaria, muy místico y misterioso. Ya no enseña en la facultad, se aburrió de que le dieran Cálculo Vectorial I siendo el hombre todo un experto en álgebra. 

Una compañera de ya hace algunos años me cuenta cómo fue la primera vez que lo vio. Me decía que estaban esperando al profesor del curso y en eso entra un tipo silencioso, de cabello largo, polo metalero, pulseras de metal y botas puntiagudas. Todos lo remarcaron pero sólo atinaban a observarlo, de pronto alguien digo "miren, ¡está dictando clase!" y era verdad, se trataba del profesor Mario Santiago, conocido también como "Maná". Esa narración data del año 94. Muchos de sus profesores actuales llevaron con él, era muy temido ya que tan sólo con ver la lista de calificaciones de sus exámenes podíamos darnos cuenta del nivel que poseía. Jaló a salones enteros también.

El profesor tiene un estilo particular, es increíblemente formal y ordenado en la pizarra. Sus explicaciones también lo son, aunque no es muy comunicativo, hablar con él es muy interesante. Siempre tiene mucho para decir y es un tipo muy hábil en todo lo que enseña. Su pasión es el álgebra y la topología de conjuntos. Podría decir que mientras más abstracta sea la cosa, él estará más a su gusto. Su caminar es lento, siempre erguido, de mirada incierta y seria. Su cabello largo a veces sufría algunas modificaciones y siempre, hasta cuando usaba short, calzaba sus características botas.

Es discípulo del gran profesor Carlos Chávez. Él me contó que nunca fue alumno de su curso, simplemente un día se acercó a él y le dijo que quería ser su alumno, el profesor Chávez no sabía mucho sobre él así que le dio un tema rudo para que lo estudiara y luego se lo pueda exponer. Grande fue su sorpresa al presentarse él ya con el tema estudiado sin requerir mucho tiempo. De allí no sé bien lo que sucedió.

El profesor Santiago también fue mi profesor, estuvo a cargo de la práctica del curso "Introducción a la Topología". Si el profesor Chávez cuando llevé álgebra lineal me hizo ver que estaba perdiendo la formalidad que yo admiraba, el profesor Santiago me hizo ver que estaba dejando de lado la precisión de mis suposiciones y la justificación de las mismas en un contexto amplio. En la primera práctica saqué 8, yo me sentía totalmente decepcionado de mí mismo pero me di cuenta que tenía toda la razón para ponerme esa nota. Debía ser muy cuidadoso con lo que escribía y considerar todos los casos siempre, hasta los que parecen triviales, a partir de allí ya no me jaló y mi rigurosidad se volvió ya una práctica permanente. Hubiera querido que este profesor me dicte algún otro curso pero no fue posible. Es justamente en este curso donde ocurre la anécdota que señaló Hugo Castillo: Dos profesores de la facultad estaban dándo práctica junto conmigo y en eso dice uno de ellos :" Oe, pásate unaaaaaaa" a lo que el otro replicó "¿Cuáaaaaaaaaal?" y el otro dijo "La que seaaaaaaaaaa, porque no me sale nadaaaaaaa". Y se podía hacer esto porque el profesor a la hora de las evaluaciones se retiraba del salón, nosotros podíamos usar libros y apuntes. Al retirarse daba la impresión que él nos decía tácitamente "Si quieren también pueden copiar entre ustedes pero igual no van a aprobar si no han estudiado". Y a veces se iba a dar una vuelta por allí, incluso se iba a San Marcos y regresaba o ya no regresaba hasta el día siguiente.

Ahora no sé mucho de él, lo encontré en el 2007 dictando en la facultad pero el pobre se sentía aburrido con esos cursos que tenía. Él es para mí un ejemplo de un alma libre, que hace lo que le gusta y no se vende al sistema. Es un buen matemático y profesor. Espero que algún día vuelva a la UNI porque realmente hace mucha falta.

Saludos Mario donde quiera que andes. Regresa cuando quieras a nuestra querida Facultad.
Hasta pronto amigos.

jueves, 22 de julio de 2010

Estudiantes de la UNI versus Estudiantes de Francia

Algunas veces nos hemos preguntado, ¿cómo serán los estudiantes de ciencias en otros lados?, ¿serán más inteligentes que nosotros en los países desarrollados?, ¿serán más estudiosos?, ¿estarán mejor preparados?. No hay forma de responderse a esas preguntas si es que no se ha estado entre ellos. Y ese fue mi caso, estuve en Francia cuatro años y medio, desde la mitad del 2005 hasta principios del 2010.

Cuando llegué tenía una beca del CONCYTEC, sólo duraba un año así que a partir del segundo tuve que trabajar. Y el primer trabajo que tuve fue de jefe de prácticas de un curso de programación en MAPLE. Tuve la suerte de haber trabajado con este programa antes, cuando estuve en España. El problema era que mi francés no era suficientemente bueno. Llegué allá habiendo tomado varios cursos de francés pero la gente que no es latina no era en general muy acogedora. Justamente entendí allá que los latinos tenemos otra forma de ver el mundo, aquí no se nota porque hemos vivido rodeados por gente como nosotros pero allá donde los corazones a veces son más fríos sí se nota. Y yo que soy una persona normalmente tímida y corta para hablar no funciono igual allá que acá, donde la gente se acerca a conversar y socializar con uno.

Entonces mi francés no se había desarrollado al ritmo esperado. Me preparé todo el verano viendo televisión y escuchando cualquier programa de radio. Al llegar el día de clases tuve que ir al ruedo no más. Dependiendo de la hora encontré alumnos de diversos tipos, en la mañana estaban los más estudiosos, no todos pero una buena mayoría. Y el último salón simplemente era una desgracia, gente muy inmadura que hablaba fuerte y no escuchaba lo que se le decía, el curso les interesaba un comino. En mi pobre francés e incluso en castellano yo no estaba preparado para esta situación. En la UNI nunca había pasado algo así, los alumnos son respetuosos por lo general y no están haciendo bulla cuando uno habla. Pero estos sí, y lo peor es que se hacen los sordos, son desafiantes, cínicos, etc. Y creo entender la razón por la que se comportan así: entrar a la universidad no les costó demasiado esfuerzo, pasar apenas el bachillerato con mención en ciencias y listo. Muchos de ellos estaban allí sin saber a qué se metían, sin ganas de estudiar, sin necesariamente una preparación previa.

El alumno de la UNI pasó por un complejo proceso de admisión el cual implica que al menos tuvieron la voluntad de prepararse para postular. Eso hace que estimen más su ingreso, que quieran aprender al máximo y que el nivel académico en promedio sea mucho más alto. Los estudiantes que tuve tenían todo tipo de comodidades que puede ofrecer una universidad del primer mundo. Yo recordaba cuando llevé computación que programábamos en computadoras con absolutamente todo el software pirata, incluso cuando venía el INDECOPI había que formatear a toda prisa las computadoras para que no se las lleven, mientras que ellos tenían pantallas LCD con máquinas o en Windows o en Mac, horarios holgados para practicar. Pero nada de esto era aprovechado por ellos. En el curso se pedía un mínimo de matemáticas para programar pero los estudiantes no sabían eso.

Por otro lado nunca pude socializar con ellos, con ninguno pude tener algún acercamiento. Sólo una alumna de matemáticas se cambió a informática y me dijo que fue porque le gustó mucho el curso y se dio cuenta que programar era lo suyo. 

La ventaja que tienen ellos es que existen diversas salidas laborales a lo que estudian, hay posibilidades para todos, y aquellos que quieran seguir la investigación hay muchos caminos para llegar.

Otra cosa más, por si no lo sabían, las universidades francesas son gratuitas salvo matrícula que son unos 500 euros al años para doctorado. Este dinero no es realmente exorbitante para el nivel de vida francés.

Así que piensen que ya por estar en la UNI tienen un gran potencial, que el hecho de ver sus cursos complicados no les haga olvidar que realmente pueden hacerlo y que si lo hacen bien prácticamente no tendrán barreras en conseguir sus metas. Que nadie les haga pensar lo contrario, ni los compañeros ni ningún profesor. Simplemente esfuércense y lo demás ya lo tienen.

Hasta pronto.

lunes, 19 de julio de 2010

El enamoramiento y los estudios

Quien escribe no es para nada un artista del arte de encantar a las mujeres, así que la llegada del amor a mi vida fue bastante tardía. Mis tres primeros años de universidad habían pasado sin este fenómeno. Me interesé en algunas chicas pero nada que desviara mi atención de mis queridas matemáticas, el tercio de estudiantes y la vida en la facultad. Hasta ese momento, yo había sido más o menos puntual, solía asistir a clases, tener apuntes y todo eso.

En el cuarto año llegó alguien que simplemente se robó toda mi inspiración. Una cachimba me cautivó demasiado, era medio loquilla y de hablar apresurado. Me encontró en el pasillo y me dijo desesperada junto a su amiga "aaaah, ¿tú eres José Molina?, por favor ayúdanoooooooooos ¿siiiiiiiiiií?", me tomó tan frío esto que apenas atiné a decir "yaaaa, cuando quieras". Fue en ese momento que se produjo el amor a primera vista.

Al mismo tiempo, empezaba a pasar por una etapa de desmotivación, varios profesores ese semestre hicieron que mi motivación inicial se mermara. El ejemplo más resaltante fue el profesor del curso Análisis Funcional I. Es un profesor que admiraba y que era admirado por muchos. Un ejemplo de lo que suele pasar debido a la enseñanza en universidades particulares. El plan del curso me pareció interesante, él iba a dar varias clases y luego íbamos a exponer el curso. Sería un curso intensivo pues hasta la hora de práctica sería ocupada en exposiciones. Me esmeré mucho en la mía debido a que este profesor es muy bueno en su dictado y yo quería estar a la altura. Después de eso empezó toda la pesadilla, pasaba que o no venía el expositor o venía mal preparado y pedía otra oportunidad o no venía el profesor o llegaba demasiado tarde. Eso empezó a pasar mucho y el curso ya era un mamarracho. Fue tanto así que dos semanas de que acabe el semestre ni habíamos llegado al tema de espacios de Hilbert.

Yo estaba realmente muy decepcionado y me deprimí bastante por esto, no podía creer que este profesor se había vuelto como esos profesores que detesto tanto (aparte de los recalcitrantes y tercos). Mientras tanto yo estaba enamorado, así que me daba igual ir o no ir. Decidí un buen día no ir más a este pseudo-curso. En lugar de eso me pasaba todo el rato con ella. Conversando, yendo para todos lados, ayudándole en sus cosas. Yo estaba tan prendado de esta chica que llegó un punto en que iba al salón, estaba en clase y al verla pasar abandonaba todo y me iba, olvidando mi mochila, mis cuadernos aah todo. Ya todo mundo se había dado cuenta de lo que me pasaba.

Al contrario de lo que se puede pensar, me iba bastante bien en los cursos, llevaba Ecuaciones Diferenciales Ordinarias, Teoría de la Medida, Álgebra Homológica (con el maestro Carlos Chávez). En el otro  no se podía decir mucho, ya que uno de ellos era amorfo.

El profesor de Análisis Funcional I se me acercó un día, me preguntó porque no iba más a clase, yo le respondí el porqué: "El curso no tiene ni pies ni cabeza, usted se volvió un irresponsable y por ello no se siente capaz de exigir a los compañeros, por eso decidí abandonar el curso". Vi en su rostro un sentimiento de culpa y vergüenza. Se puso muy rojo y su gruesa voz cambió a un tono más suave. Me aseguró que a partir de ese momento el curso iba a retomar su ritmo normal, que ya nadie más iba a exponer, él mismo lo acabaría y que por favor regrese. Y dicho y hecho cumplió su palabra. En esas dos semanas dio un magnífico curso.

El siguiente semestre fue terrible, me declaré a esta chica y fui rechazado, de buena manera pero duele mucho. Eso sí afectó mis notas el siguiente semestre, obtuve el promedio más bajo de toda mi vida, en el curso de Sistemas Dinámicos en el quería destacar para ver si me recomendaba el profesor Benazic al IMCA, obtuve el mínimo para aprobar. Todo me fue mal allí. Ya no podía estudiar, tenía ganas de dejarlo todo.

De castigo en el siguiente semestre me matriculé en 27 créditos, entre los cuales está el excelente curso de Relatividad I, dictado por Armando Bernui. Pero aquí pasó la segunda catástrofe, tuve mi primera enamorada el 16 de marzo del 2001, nos conocimos poco antes de mi viaje a España y a mi regreso empezamos. Mientras todo iba bien, en la universidad también era así, pero el 9 de junio me terminó por correo. Mi mundo se vino abajo, tenía 27 créditos para aprobar y mi corazón estaba destrozado, no sé cómo sobreviví a este semestre, fue la primera vez que fui a una práctica y no pude responder nada de nada. Qué difícil es estudiar estando sumido una pena tan honda. Entendí algo que me había aconsejado un amigo cuando ingresé: "Nada de enamoradas en los primeros años, sino cuando los ratos no sean tan buenos arrastrarás contigo a tus cursos y no podrás aprovecharlos", sentía que sucedía "a la vejez viruelas".

Me di cuenta que tampoco conocía de mi inestabilidad emocional, nunca me había enfrentado a algo así. Y realmente es un aspecto que subestimé en mí porque veía a mis compañeros cachimbos que tenían sus parejas y sus notas caían hasta desaprobar, abandonando la universidad en algunos casos. Yo decía que eso era absurdo y que no podía pasar, pero efectivamente pasa y con fuerza.

Así que si sólo pediré recordar, aunque sea muy difícil, en esos momentos de depresión que no olviden las metas académicas que se trazaron, normalmente ellas serán más perennes en el tiempo. Y sobre todo, no se aparten, no estén solos enfrentando estos problemas. Busquen ayuda, distracciones. Cuando uno está solo el martirio es permanente, se escucha música triste, el ser humano es experto torturándose más. Para apoyarnos en eso están los amigos, sino ¿para qué están?.

Saludos y hasta la próxima